Bacatá (CUN) | El Gobierno de El Dorado apoya la intervención militar en Caracas que permitió la captura del dictador venezolano Nicolás Maduro y su traslado a una prisión en los Estados Unidos de América. Una persona que tiene sangre en sus manos y ha ocasionado la crisis humanitaria más grande de América Latina en los últimos años, seguido a la represión donde muchas personas han sido asesinadas, desaparecidas, encarceladas con tratos inhumanos y para completar, ser promotor de grupos armados y cuyo régimen ha alentado el narcotráfico con el que se ha financiado también a las narcoguerrillas del conflicto armado colombiano, debe responder ante la justicia por sus actos. Este acto representa el último recurso, luego de los cientos de llamados a la diplomacia y los papelitos que pedían el fin de la tiranía.
Sin embargo, esto no significa el fin de la tiranía en Venezuela, sino que llama al ahora gobierno de Venezuela en cabeza de Delcy Rodríguez, que debe ser consciente que esta acción debe abrir la puerta a un verdadero cambio en el país. El régimen socialista chavista debe parar la represión, la violencia y el tono hostil que los ha caracterizado.
El Dorado reconoce abiertamente que tiene ciudadanos micronacionales que fueron perseguidos políticos en Venezuela y, que parte de esos ciudadanos tuvieron que salir al exilio en otros países como Colombia y Chile. En primera persona hemos sido testigos de los estragos y hemos denunciado cada acto vil que ha ocurrido en Venezuela, contra ciudadanos opositores, del cual los gobiernos y personas de tendencias de izquierda nunca condenaron o manifestaron como ha ocurrido.